Oda animal: Una ballena es un país
Con una colección de relatos híbridos que circulan entre poesía, ensayo, ficción y realidad, la autora mexicana Isabel Zapata construye Una ballena es un país como una especie de bestiario, donde la escritura ofrece posibilidades para todo. En un ejercicio creativo, Zapata retrata a grandes y microscópicos animales, algunos ya extintos y otros resguardados en el fondo del mar, explorando tanto lo micro como lo macro de la vida animal.
Como una oda hacia las especies no humanas, la escritora apuesta su interés hacia la intimidad de los animales, al tiempo que cuestiona el antropocentrismo con que se ha mirado el mundo desde siempre. Su prosa es atrevida y singular, y a la vez expresa sensibilidad y frescura a un relato creado con fuentes tanto desde la cultura popular como por el conocimiento científico.
Una ballena es un país refleja una serie de preocupaciones sobre cómo los seres humanos tratamos a otras especies y las justificaciones que se esgrimen para ello. En este libro se nos recuerda que “hablar de animales es hablar de nosotros mismos”, no como individuos aislados, sino como un colectivo que ha utilizado a otros seres para su bienestar en el planeta.
El trabajo de la autora al posicionar estas ideas en la discusión, acompañado del uso encantador del lenguaje, constituye uno de los mayores aciertos de esta obra.
“Hay autores que llevan rinocerontes en la mente y rinocerontes que habitan los límites de lo real como fantasmas que dejaron algo pendiente. Hasta los animales enjaulados o atados con grilletes a la cubierta de algún barco son más libres que nosotros, que vivimos atados a lo que no podemos ver. Por eso la ficción es un problema, un mal hábito que hay que sacudirse: porque se pone distante entre la carne y su retrato. Las cosas son sencillas para un rinoceronte que sabe ejercer su oficio de rinoceronte. Un rinoceronte no necesita tinta ni armaduras. Un rinoceronte existe al margen de todo esto”.